Apartamos las cartas de concentración (azul claro y moradas), repartimos cinco de estas y dos de ki (amarillas) para cada jugador, barajamos el resto de cartas y las ponemos a un lado, formando el mazo de robo. Durante la partida, las cartas de técnica que se hayan jugado las iremos echando bocabajo en el lado contrario al del mazo de robo. Éste y la zona de descarte representan respectivamente el futuro y el pasado de la batalla.
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| Concentración. Anverso. |
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| Concentración. Reverso. |
Cada jugador colocará sus cartas de concentración a su derecha, mostrando la cara de color azul. Si perdemos concentración durante el duelo, deberemos voltear estas cartas mostrando su lado morado. Si se voltean todas, significa que hemos muerto.
Después, colocaremos en principio dos cartas de ki en horizontal, por delante de las cartas de concentración. Eso representa el espíritu, y de ahí iremos consiguiendo cartas de ki en cada turno.
Acto seguido, robaremos una mano de tres cartas, en representación de la mente. Sin embargo, ningún guerrero es capaz de planear más de cinco técnicas a la vez, por lo que en ningún momento podremos tener más de cinco cartas en la mano.
Por último, toda la zona junto a la concentración representa cl cuerpo, que es donde acumulamos el ki para poder usarlo después con las diferentes técnicas. Ya lo tenemos todo preparado para empezar.

