Cuando se entra en el modo destino, el juego cambia para forzar un final muy próximo. Ya no existe fase de robo. y el espíritu pierde la capacidad de almacenar ki, por lo que todo el que se haya acumulado se vuelca de golpe en el cuerpo. El ki que se vaya utilizando a partir de ahora no vuelve al espíritu, si no que se aparta del juego. Además, cada jugador perderá uno de ki adicional al finalizar su turno. En el caso de que el modo destino se haya activado con la técnica de la muerte y se anule con la espada espejo, todo el ki que se hubiera apartado según se utilizó regresa inmediatamente al espíritu, al tiempo que el resto de reglas del juego vuelven a la normalidad.
Sea como fuere, si en el modo destino un jugador agota todo el ki que le queda, automáticamente muere, perdiendo al mismo tiempo el duelo y todo su honor.